• Jacek Gleba

Todo lo que va, vuelve: de Clueless (1995) a Emma (2020)





“Hermosa, lista y rica”, así es como Jane Austen presenta a una de sus más famosas heroínas: Emma. El personaje que inspiró la icónica comedia Clueless (1995) ahora recibe una nueva mirada cinematográfica, esta vez, en manos de Anya Taylor-Joy.


Si lleváis un tiempo leyendo el blog, estoy seguro de que conoceréis de sobra mi obsesión con Jane Austen. Uno de mis libros favoritos de la autora es Emma, una novela sobre una adolescente vanidosa y adinerada que se dedica a hacer de casamentera de sus amigos. Se trata de un personaje que ha sido odiado y amado por igual durante siglos y que ha dado pie a multitud de reinterpretaciones. Una de las más conocidas es Clueless (1995), sin duda una de mis películas preferidas y una versión modernizada de la novela que Austen publicó en 1815. La comedia otorga un nuevo contexto a la historia y la sitúa en un instituto de Beverly Hills, creando una genial adaptación de la trama cuyo impacto es incuestionable.


Stacey Dash y Alicia Silverstone en Clueless (1995).


El año pasado se lanzó una nueva versión cinematográfica de la novela, dirigida por Autumn de Wilde y protagonizada por Anya Taylor-Joy. Se trata de una nueva mirada sobre el personaje de Emma que, en esta ocasión, regresa a la Gran Bretaña de principios del siglo XIX. De alguna forma, la película recuerda a una versión de época de Clueless, más que una reproducción de un clásico de la literatura, algo que nos demuestra como el trabajo de Austen es genialmente atemporal y tiene la capacidad de conectar profundamente con nosotros en el presente. Si os interesa el tema, no dudéis echarle un ojo a este artículo, en el que comento Orgullo y prejuicio y su similitud con Sexo en Nueva York.


Es evidente que Anya Taylor-Joy ha visto (y disfrutado de) el trabajo de Alicia Silverstone como Cher en Clueless. Desde la forma de hablar, moverse e interactuar con el espacio al desarrollo de la identidad del personaje, el retrato que la actriz hace de la protagonista de Austen está muy influenciado por su versión de Beverly Hills. Algo similar pasa con el resto de personajes, interpretados por una genial selección de actores: Johnny Flynn, Mia Goth, Josh O'Connor, Miranda Hart y Bill Nighy, entre otros, que construyen una serie de juegos afectivos perfectamente comparables a los de un filme de instituto.


Mia Goth y Anya Taylor-Joy en Emma (2020).


Está claro que el equipo de la película ha podido trabajar con un material excelente (Austen es considerada por muchos la creadora de la comedia romántica), pero eso no quita que Emma (2020) sea una genial comedia por sí sola. La directora incorpora una perspectiva kitsch, quizás menos perceptible en la novela, pero que verdaderamente traduce el estilo de Austen y lo adapta a las audiencias contemporáneas para crear el mismo efecto que la autora buscaba en su tiempo. La película nos presenta unos personajes apastelados y caricaturizados que juegan en el límite de la exageración y muestra un humor sutil que se va acumulando a medida que transcurre la trama, pendiente de explotar. Quizás lo hace en la genial escena de proposición del final, razón suficiente para ver la película completa.


Otra razón es, sin duda, la forma en que Autumn de Wilde construye el universo de Emma: propone un mundo inundado de la vanidad, la adolescencia y la ingenuidad de su protagonista, y presenta el espacio como si de su propia casa de muñecas se tratara. El vestuario y la dirección artística nos explican quién es Emma y constituyen un actor más a la hora de mostrar la trama. En palabras de Anya Taylor-Joy: “nunca he hecho un trabajo en el que hubiese sido tan consciente de absolutamente todo lo que llevo puesto y del espacio, como herramienta para contar una historia”.


Josh O'Connor y Tanya Reynolds en Emma (2020).


Emma es popular, presumida, manipuladora y, especialmente, ingenua; pero, a pesar de ello, resulta totalmente entrañable. Una de las partes del personaje que más me gusta en la novela es su capacidad de aprender y crecer a partir de sus errores, algo que queda genialmente retratado en el filme. De alguna forma, Austen (y de Wilde) nos explican que es posible que vanidad e inteligencia convivan con empatía. Durante la película vemos a Emma crecer y convertirse en una mujer adulta, sin que eso suponga perder su identidad o sensibilidad. Es, sin duda, una comedia excelente. Si os gustaron Clueless y Legally Blonde, os encantará Emma.


Tráiler de Emma (2020).