• Jacek Gleba

Entrevista: Gemma Gasion y el florecer de una mentira

Gemma Gasion (Sant Esteve Sesrovires, 1996) refleja el espíritu de una nueva generación de diseñadores que logran hacernos sentir a través de la creatividad. Graduada del IED (Istituto Europeo di Design) de Barcelona en 2018, ha conseguido crear una identidad propia gracias al uso de juegos de capas, referencias japonesas y un exhaustivo estudio del color. Este mes presenta Bloom, una colección que traduce su lenguaje experimental en prendas para el día a día.


Diseños: Gemma Gasion

Fotos: Willy Villacorta

Maquillaje: Sergi Quiles

Modelos: Irene Jurado y Benjamin Au

Ayudante de estilismo y entrevista: Jacek Gleba






[lunes 1 de febrero, 15:05, Zoom]


¡Felicidades por una genial colección! ¿Cuál es la historia detrás de Bloom?


Primero de todo, la verdad es que ha sido la primera colección que he hecho completamente sola, sin la ayuda de profesores ni mentores. Ha sido algo bastante nuevo para mí, en cierto modo difícil, pero creo que lo he podido resolver bien.


Normalmente me gusta que las colecciones sean bastante conceptuales, usar temáticas abstractas… Me da más juego con las prendas, no me fijo solo en un punto. Bloom ha ido evolucionando bastante a nivel conceptual. Empecé queriendo relacionar la idea de la mentira con el desarrollo de una flor: empieza como un capullo y va floreciendo.


Cogí varias referencias a nivel visual, sobre todo de una película, Recuerdos del ayer de Studio Ghibli. Una de las imágenes que más me inspiró mostraba como en plena mañana los campesinos recolectaban flores. Es una imagen bastante bonita que quería plasmar en la colección.

Me alegra que hables sobre Recuerdos del ayer porque conecta con la siguiente pregunta: las referencias a la cultura japonesa son una constante en tu trabajo, ¿en qué elementos del país te has inspirado para esta colección?


Mi marca tiene bastantes trasfondos japoneses. La cultura asiática y oriental siempre me ha inspirado, ya sea a nivel cultural, la ropa, las costumbres… En esta colección en específico me llamó bastante la atención una imagen que encontré de un campesino japonés, y me gustó cómo sobreponen las prendas: la ropa normal y luego el delantal, la gorra, los guantes de algodón… Todo muy manual, muy artesano.


Me gustó mucho esta idea de sobreponer y mezclarlo todo para crear una pieza final, por ejemplo en la camisa del lazo azul. También me ha inspirado mucho la escena de Studio Ghibli que te contaba antes. Realmente han sido importantes los delantales y los guantes (como en las mangas abullonadas de la misma camisa), mezclar distintos tejidos…


Tus colecciones anteriores reflejan una sensibilidad muy experimental, ¿cómo ha sido el proceso de traducir el lenguaje de la marca a piezas para el día a día?


La verdad es que ha sido un poco difícil… A nivel de prenda me gusta mucho recargar y en la universidad casi todos los conceptos que trabajamos eran bastante conceptuales; no eran ropas llevables. Nos motivaban a explotar la creatividad y posteriormente, fuera de la universidad, que pudiésemos plasmar esas ideas más conceptuales en ropa para el día a día.


He de reconocer que me costó descartar diseños que había hecho. Tampoco tenía la experiencia para decir “esto es más de día a día” o "esto es más conceptual”, por decirlo así, sin perder mi estilo o esencia. Fue un proceso bastante complicado. Has de valorar lo que tú te pondrías. Incluso pregunté a mis amigos, conocidos de diferentes edades… si se pondrían las prendas, para tener una idea más clara. Es una experiencia y es algo nuevo para mí, ¡pero adelante novedades! [risas]


Realmente creo que está muy bien conseguido: pese a ser una colección más comercial, respira tu identidad de marca. Es algo que la gente puede incorporar a su vida, pero tiene mucha personalidad y muestra mucho trabajo creativo.


¡Gracias! [risas]

Una de las características clave de las prendas es el uso de tintes naturales, ¿cómo ha sido trabajar con ellos?


Trabajar con tintes naturales ha sido una experiencia bastante atareante, pero me ha gustado porque, pese a que antes estaba bastante concienciada a nivel de sostenibilidad, hasta ahora no me había planteado crear una colección lo más sostenible posible dentro de mis capacidades.


Con los tintes naturales ha sido una experiencia de aprendizaje. Hice un curso en Domestika sobre el tema ¡y dio bastante de sí! La verdad es que he tenido que ir adaptando [los diseños] dependiendo de los resultados, porque, al fin y al cabo, se trata de algo natural y cambiante (aunque no por el hecho de ser cambiante deja de ser bonito, obviamente). Con la cochinilla me pasó especialmente. Dependiendo del tipo de fibra el resultado es distinto. Yo tenía en mente que el tejido iba a quedar rojo, pero no me fue posible físicamente, ya que el tipo de fibra que escogí (en este caso, celulosa), no llegaba a esa tonalidad.


Al final te vas adaptando a los resultados, y de allí vas evolucionando. Lo bueno de la cochinilla, por ejemplo, es que reacciona ante la presencia de metales y PH consiguiendo tonos más anaranjados, liláceos, rosas… Es bastante bonito ir jugando con las diferentes tonalidades. ¡Fue bastante divertido! Con el índigo pasa que cuando mojas la tela con el tinte, el resultado no aparece de inmediato, va cambiando a medida que se va oxidando. Es la parte bonita de lo natural, al fin y al cabo.



¿Entre color, silueta, textura… cuál es el punto de partida para crear tus colecciones?


La verdad es que fluyo bastante, no tengo una forma de empezar concreta. Normalmente empiezo con un moodbaord y una paleta, pero en esta ocasión, como te decía, los colores han ido variando con la prueba y error. Tengo una paleta previa y a partir de ahí voy evolucionando, cambiando… No tengo un principio claro: puede ser una imagen o un color y voy desarrollando lo que me interesa.


También tengo una serie de elementos integrados en mi estilo, como jugar con tonos neutros y otros más saturados… Tengo una obsesión con las cintas y capas. Pero no tengo una preferencia a la hora de empezar.


Estas semanas hemos estado preparando la campaña para la colección, ¿qué es importante para ti en una imagen de moda?


La verdad es que mis prendas son bastante recargadas a nivel de color y forma, pero me gusta que quien vea la imagen pueda sentirse reflejado en las piezas y sienta que puede llevarlas e incorporarlas en su día a día. Como diseñadora tengo una idea que quiero transmitir, pero me gusta que cada uno se imagine su propio mundo.


Para acabar, ¿qué te gustaría que la gente sienta cuando lleve tus prendas?

Para mí, el mundo de la moda no tiene género, es por eso que me gustaría incluir ese factor en mi marca y que la persona que comprase o se probase mis prendas no pensara en si son de hombre o mujer. Me gusta crear prendas que sean creativas y cómodas y que inviten a la persona a sentirse identificada y a gusto, ofrecer una idea sin filtro.


¡Muchas gracias Gemma!