• Jacek Gleba

Un hogar

Actualizado: sep 16

Creo que una buena parte del tiempo que he dedicado al blog este verano lo he usado exclusivamente para intentar encontrar un nombre que ponerle. ¡Realmente no es nada fácil! Mirando atrás, seguramente tardé tanto porque al principio me centraba mucho en qué era lo que quería decir y cómo podía resumirlo en un buen nombre. Por suerte, más tarde entendí algo: un blog no es tanto algo que decir, sino un lugar donde hacerlo.


Esta idea de espacio, de crear más un lugar que una cosa, fue la que me llevó al concepto del atrio (o atrium en latín). Se trata de una de las partes más emblemáticas y reconocibles de las casas romanas de la antigüedad: un patio interior que servía de eje principal al hogar y era el centro de la vida familiar de los romanos.


A mi propia manera he querido convertir el blog en una especie de hogar (una especie de atrio) donde van a reunirse las ideas sobre aquellas cosas que me gustan, me inspiran o me hacen aprender, que al final es el verdadero objetivo de todo esto. Para ello, me gustaría utilizar este espacio para compartir artículos sobre moda, música, artes escénicas o literatura, además de editoriales y fotos que me permitan trabajar con gente que admiro muchísimo. ¡Y quién sabe qué más cosas aparecerán por aquí con el tiempo!


Por otro lado, me gustaría mucho aprovechar esta bienvenida para agradecer a las personas que tanta ayuda, tiempo y creatividad me han prestado: quería empezar por darle las gracias a Alba, por encender la llama de lo que más tarde sería Atrium, y a Julián, por la cantidad de tiempo (y paciencia) que ha empleado en ayudarme, aconsejarme y calmarme cuando hacía falta.


Evidentemente, quería dar mil gracias a Paula, que no solo aceptó de muy buena gana mi propuesta para ser la cara del primer editorial de Atrium, sino que se implicó muchísimo en el proceso. Recuerdo la tarde que vino a mi casa, le expliqué que quería hacer algunas fotos para abrir el blog y acabamos desordenando el comedor montando conjuntos. Estuvimos riendo muchísimo construyendo vestidos con bufandas y reajustando tops con pinzas de oficina. Incluso probamos de usar una sábana a modo de falda (que, afortunadamente, nunca salió a la luz).


Por último, quería mandar un enorme agradecimiento a todas las personas que se han suscrito al blog o han seguido la cuenta en Instagram y ahora están leyendo esta bienvenida. El objetivo nunca ha sido (ni será) tener una gran cantidad de lectores, pero aquellos que haya, los aprecio a más no poder.


Aquí podéis sentiros como en casa,


Un abrazo,


Jacek.